LA FORMACION: UN CAMINO DE FIDELIDAD CREATIVA
¡ La Congregación ha hecho
una opción por la formación permanente ! como camino que acompaña
el proceso de la fe y de la vocación de las hermanas y el proyecto histórico
congregacional.
Los objetivos fundamentales de la misma son:
Configuración con Cristo Redentor
Llegar a tener los mismos sentimientos y actitudes de Jesús
Renovación constante de la vocación recibida para llegar a ser memoria de Jesús en el mundo
Revitalización constante de las comunidades y de la misión
Está
toda ella organizada en torno a los ejes transversales del último Capítulo
General:
La caridad de Cristo nos urge (2 Cor 5,14)
Mirad que hago nuevas todas las cosas (Ap 21,5)
El reino de Dios como motivación última de la vida (Mc 1,14)
La comunidad local como espacio compartido del don (Cf. Mt 18,20)
Las fronteras de la caridad o una caridad vivida en la liminaridad (Lc 10, 29)
La colegialidad como forma de vida y de gobierno (Hech 15,28)
Las constituciones renovadas, camino de vida y de esperanza
El desafío de la profecía hoy (Lc 4,18)
Situamos la formación permanente en el seno de las comunidades locales.
En ellas:
- Cada hermana tiene que asumir el compromiso de su formación
y ser responsable de la misma; así como corresponsable de la formación
de las demás hermanas.
- La comunidad entera desarrolla el compromiso
y la conciencia de que: las comunidades forman y se forman a partir de la vida,
en contacto con la realidad; y en la oración, la lectura espiritual, el
diálogo y la revisión de vida, que supone el discernimiento espiritual.
Consideramos
la formación inicial en el ámbito de una formación permanente
comprometida, porque la vocación es llamada, pero, también ¡contagio!
El modelo formativo es el que emerge del himno de la carta a los Filipenses 2,5
y ss: modelo de la integración, con estas características:
multidimensional
sistemático
procesual
complejo
personalizado
comunitario
encarnado ![]()